PLANETA MADRYN: DESALINIZADORA DE ALUAR: SERVICOOP PIDE PRECISIONES Y ALERTA SOBRE EL SISTEMA DE AGUA

La cooperativa planteó sus objeciones ante distintos organismos y advirtió sobre el impacto económico que podría tener la reducción del consumo industrial. Mientras tanto, la planta desalinizadora de Aluar cuenta con antecedentes administrativos y un acuerdo de servidumbre aprobado por ley provincial.

La puesta en marcha de la planta desalinizadora de Aluar abrió una discusión sobre el futuro del sistema de agua potable de Puerto Madryn.

El presidente de Servicoop, Esteban Abel, convocó a una conferencia de prensa para explicar la preocupación de la cooperativa por el impacto que podría generar el nuevo esquema de abastecimiento industrial y reclamar precisiones sobre las autorizaciones, la regulación y las consecuencias económicas de la iniciativa.

Abel explicó que la entidad cursó notas a organismos provinciales y municipales para conocer los antecedentes del proyecto y el estado de las decisiones adoptadas.

Entre los destinatarios mencionó al Instituto Provincial del Agua, áreas de Ambiente y Producción, el ENRE y distintas dependencias municipales.

Desde la conducción de Servicoop sostienen que el abastecimiento de agua potable debe planificarse con una mirada integral y que el desarrollo de plantas desalinizadoras privadas requiere reglas claras.

La cooperativa también reclama que se precise cuál será el papel de la prestadora del servicio público en este nuevo escenario.

EL IMPACTO ECONÓMICO, EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN

Uno de los principales argumentos expuestos por Abel es la incidencia que tiene el consumo industrial en la estructura económica del servicio.

Según indicó, Aluar tiene asignada una provisión de aproximadamente 1.500 metros cúbicos diarios de agua. El presidente de Servicoop sostuvo que una reducción de esa demanda debe comunicarse formalmente para que la cooperativa pueda reorganizar el sistema de distribución y evaluar la posibilidad de abastecer a otros sectores.

También advirtió que la pérdida de ese consumo tendría consecuencias económicas. De acuerdo con sus estimaciones, el impacto podría ubicarse entre el 15 y el 20% de los ingresos considerados en su planteo.

El dirigente explicó que las tarifas industriales forman parte del esquema con el que se sostiene el servicio, incluidos los costos de captación, potabilización, transporte y distribución. Además, señaló que la estructura cooperativa contempla tarifas diferenciales y mecanismos de asistencia para distintos sectores de la comunidad.

Sin embargo, Abel aclaró que la eventual reducción del consumo de Aluar no implica, por sí sola, que esa agua quede automáticamente disponible para los hogares. Para reasignar el caudal podrían ser necesarias nuevas obras y adecuaciones en la infraestructura.

LOS DOCUMENTOS Y EL MARCO ADMINISTRATIVO

La discusión también debe considerar los antecedentes administrativos del proyecto.

Entre la documentación disponible figura la Ley XX N. º 83 de Chubut, promulgada por el Decreto N. º 1197/2024. La norma aprueba un acuerdo de permiso de paso y constitución de servidumbre celebrado entre la Provincia, Aluar y la Administración Portuaria de Puerto Madryn.

Ese antecedente acredita la aprobación legislativa del acuerdo mencionado, aunque no debe confundirse con una autorización integral de construcción, ambiental u operativa de la planta, aspectos que requieren documentación específica para determinar su alcance.

En su exposición, Abel sostuvo que la cooperativa entiende que existen disposiciones provinciales y reglamentarias que deben contemplarse en el abastecimiento de agua y planteó la necesidad de establecer cómo se aplican al caso. Por el momento, según expresó, aguardaban respuestas formales de los organismos consultados.

La discusión, por lo tanto, no se limita a determinar si una industria puede producir su propia agua, sino que incluye el alcance de las competencias de cada organismo, las condiciones de abastecimiento y las consecuencias de una eventual modificación del esquema vigente.

UNA DESALINIZADORA PARA LA CIUDAD

Otro de los puntos planteados por Servicoop es la necesidad de avanzar con una planta desalinizadora destinada al abastecimiento de Puerto Madryn.

Abel señaló que la cooperativa trabaja en un anteproyecto para una instalación de aproximadamente 12.000 metros cúbicos diarios. Según explicó, la iniciativa apunta a responder al déficit de agua que se registra durante los períodos de mayor demanda, especialmente en verano.

El dirigente remarcó que la planta industrial de Aluar y el proyecto para la ciudad responden a necesidades diferentes y que la primera no garantiza, por sí misma, una solución al abastecimiento domiciliario.

La controversia se produce mientras avanza una infraestructura que, según los antecedentes aportados, fue objeto de gestiones y acuerdos administrativos durante los últimos años. A ello se suma la recorrida del intendente por las instalaciones, en el marco de la puesta en valor del proyecto.

El desafío será determinar cómo se articula la nueva capacidad de producción de agua con el sistema público, qué obras resultan necesarias y qué obligaciones corresponden a cada actor.

Por ahora, Servicoop reclama información y una definición institucional. La respuesta de los organismos competentes y la documentación específica sobre las autorizaciones serán claves para precisar el alcance de los planteos y despejar las dudas sobre el futuro del abastecimiento de agua en Puerto Madryn.

El audio de la conferencia (AUDIO)

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