En medio de la fuerte exposición mediática que rodea la causa por la muerte de Ángel, el niño fallecido en Comodoro Rivadavia, surgió en las últimas horas una polémica en torno al abogado Roberto Castillo, quien se presentó públicamente como matriculado en Puerto Madryn.
Durante una entrevista televisiva en un canal nacional, el letrado —quien representa al padre biológico del menor y mantiene una relación con una figura del espectáculo— afirmó haber cumplido con el proceso de matriculación en esta ciudad e incluso haber prestado juramento.
Sin embargo, esa versión fue desmentida de manera categórica por el Colegio Público de Abogados de Puerto Madryn.
A través de un comunicado oficial, la institución dejó “expresa constancia” de que Castillo “no se encuentra matriculado en esta institución” y que “ni siquiera ha iniciado trámite alguno de matriculación”, aclarando además que no presentó la documentación requerida para tal fin.
El Colegio recordó que el ejercicio profesional de la abogacía en la provincia del Chubut está regulado por la Ley XIII N° 11, que establece como requisito indispensable no solo contar con título habilitante, sino también estar inscripto en la matrícula de uno de los colegios profesionales.
En ese sentido, advirtió que cualquier intento de ejercer la profesión sin cumplir con estas condiciones debe cesar de inmediato, ya que podría encuadrarse en lo previsto por el artículo 247 del Código Penal, que sanciona el ejercicio ilegal de una profesión.
El episodio suma un elemento de controversia en una causa ya de por sí sensible, donde la exposición mediática y las declaraciones públicas comienzan a ser parte del escenario que rodea la investigación.



