El Club de la Caminata de Puerto Madryn cumple diez años y lo celebra caminando, como desde el primer día. Lo que nació como una propuesta sencilla impulsada por Ana María Pantín para compartir el hábito de caminar, se convirtió con el tiempo en una verdadera comunidad: un espacio que promueve el bienestar físico, emocional y social, en contacto permanente con la naturaleza.
“Estoy muy emocionada, porque nunca imaginé que este proyecto se sostendría tanto tiempo. Empezamos con la idea de que nadie camine sola, y terminamos formando vínculos que cambiaron nuestras vidas”, expresó Pantín en diálogo con Radio Patagonia.
Desde su creación en 2014, el Club ha crecido sostenidamente, con decenas de participantes de todas las edades que se suman cada semana. “Caminamos juntas por el campo, el mar y los senderos de la Patagonia. Es mucho más que ejercicio: es contención, amistad y red”, afirma su fundadora.
Las caminatas regulares se realizan tres veces por semana —lunes, miércoles y viernes— en dos turnos: a las 14:30 y a las 19, este último con linternas y espíritu de aventura. “Nos metemos en cañadones, exploramos senderos, hablamos, nos reímos. Es volver a ser niños”, dice Ana María. Los sábados, en tanto, se organizan caminatas especiales de hasta cinco horas, muchas veces con sentido histórico o simbólico, como el recorrido del camino de John Jones, en homenaje a los pioneros galeses, que el grupo realizó completo hasta Rawson.
Más allá del entrenamiento físico —que no es menor: se caminan entre 6 y 7 kilómetros por encuentro—, lo que define al grupo es el fuerte vínculo humano que se ha forjado. “No somos un grupo de autoayuda, pero nos ayudamos entre todos. Escuchamos, acompañamos. Caminamos, pero también entrenamos el alma”, resume Ana, visiblemente conmovida.
El grupo mantiene una fuerte presencia en redes sociales y cuenta con una gacetilla editorial que recopila historias y testimonios de quienes han participado en distintas etapas del Club. “Queremos que se sepa lo que hacemos y lo que somos. Hay más de cien personas compartiendo lo que significó para cada una haber sido parte de este camino”, destaca.
El Club de la Caminata también fue pionero en instalar a la caminata como una actividad física relevante, incluso cuando no era vista como tal. “Hace diez años, caminar era visto como algo menor. Hoy los médicos lo recomiendan para todo. Y eso me hace feliz, porque caminar cambia la perspectiva, el cuerpo y la vida”, asegura Pantín.
Para sumarse al grupo no se requiere experiencia previa. Hay circuitos para todos los niveles y edades, y lo más importante, según su fundadora, es que “nadie camina solo”. Las caminatas son gratuitas y abiertas, y quienes deseen participar pueden comunicarse al 280 4709431 o buscar al Club de la Caminata Puerto Madryn en redes sociales.
LA ENTREVISTA COMPLETA A ANA MARÍA PANTIN: (AUDIO)




