El Gimnasio Municipal Nº 1 se vio colmado por alumnos, docentes, familias, veteranos de guerra y vecinos que participaron de una de las ceremonias más significativas del calendario cívico.
En un Gimnasio Municipal Nº 1 colmado de público, el intendente Gustavo Sastre encabezó este viernes el acto de promesa de lealtad a la Bandera Nacional y Provincial por parte de alumnos de cuarto grado de escuelas municipales y otros establecimientos educativos de Puerto Madryn.
La ceremonia reunió a cientos de estudiantes, docentes, familias, Veteranos de Guerra de Malvinas y vecinos, quienes acompañaron uno de los momentos más emotivos de la vida escolar y ciudadana de los niños.
Durante el acto hizo uso de la palabra el presidente del Instituto Belgraniano de Puerto Madryn, el marino retirado Pascual Antonio Quevedo, quien destacó el legado de Manuel Belgrano y el significado histórico y patriótico de la enseña nacional.(AUDIO)

Posteriormente, el intendente Gustavo Sastre se dirigió a los presentes y expresó: “Hoy es un día muy especial para todos nosotros. Nos reunimos para rendir homenaje a nuestra querida bandera argentina y para acompañar a ustedes que harán su promesa de lealtad a la bandera”.
Además, destacó que se trata de “uno de los actos más emocionantes y significativos de la escuela primaria y de la vida cívica de cada uno de ustedes”.(AUDIO)

Tras sus palabras, el jefe comunal leyó la fórmula de estilo mediante la cual los alumnos de cuarto grado realizaron la promesa de lealtad a la Bandera Nacional, en un momento cargado de emoción que fue acompañado por el aplauso de los presentes. (video)
La ceremonia alcanzó uno de sus instantes más conmovedores cuando Gustavo Sastre tomó la reválida de juramento a la Bandera Nacional a los Veteranos de Guerra de Malvinas presentes en el acto.
La renovación de ese compromiso patrio por parte de quienes defendieron la soberanía argentina durante el conflicto del Atlántico Sur generó un profundo reconocimiento del público, que respondió con una prolongada ovación.(video)
De esta manera, Puerto Madryn volvió a vivir una jornada cargada de simbolismo, patriotismo y memoria, uniendo a las nuevas generaciones con quienes protagonizaron una de las páginas más importantes de la historia argentina.


