En un procedimiento encabezado por la Dirección de Veterinaria y Zoonosis de la Municipalidad de Puerto Madryn, con apoyo de la Policía Comunitaria y por orden judicial, fueron secuestrados 56 perros de distintas razas que se encontraban en una vivienda de la zona norte de la ciudad.
De acuerdo a las actas de constatación, los animales estaban alojados en condiciones de hacinamiento, con riesgo sanitario y sin cumplir con las medidas previamente dispuestas por las autoridades, entre ellas la castración obligatoria para evitar la reproducción indiscriminada.
La resolución judicial que ordenó el allanamiento y el retiro de los perros citó la Ley Nacional N° 14.346 de Maltrato Animal, al considerar que los hechos configuraban un cuadro de explotación y crueldad hacia los animales.
Los canes fueron trasladados a dependencias municipales para recibir atención veterinaria y evaluar su estado general.
Desde la Justicia se destacó que este tipo de prácticas, asociadas al comercio ilegal de animales domésticos, constituyen una vulneración a los derechos de los animales y una amenaza para la salud pública.



