Al caer la tarde del lunes, la tranquilidad de la playa céntrica de Puerto Madryn se vio interrumpida por un hallazgo que impactó a quienes paseaban por la bajada 4, parador “Coral”. Allí, entre la espuma de las olas y la arena húmeda, yacía un ballenato juvenil de unos siete metros de largo, en avanzado estado de descomposición, señal de que había muerto varios días atrás.
El ejemplar no corresponde al ballenato que había sido encontrado días antes en zona de playa Kaiser y que había sido objeto de muestreo. Como suele ocurrir, el aviso llegó al 103 e inmediatamente fue notificado Víctor Fratto de “Refaunar” que a los pocos minutos se hizo presente en el lugar: los restos, cuando quedan cerca de la línea de marea, a veces generan confusión entre los vecinos, que creen que el animal aún está vivo.
Por su estado, no se realizarán estudios ni necropsia; solo se medirán sus dimensiones y se planificará su retiro. La operación se llevará a cabo este martes, durante la marea baja, con maquinaria especial para trasladar el cuerpo sin mayores riesgos.
El hallazgo generó sorpresa entre vecinos y turistas. El ballenato, enorme y silencioso, parecía descansar allí, a la espera de que la marea lo reclamara nuevamente.




