Pese a las expectativas generadas, la reunión convocada en Buenos Aires para destrabar el conflicto que mantiene paralizada a la flota pesquera del sur no arrojó resultados concretos.
El encuentro, presidido por el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, junto a la subsecretaria Claudia Testa, no contó con la presencia de ministros del gabinete de Javier Milei, lo que generó malestar entre los participantes provinciales.
Estuvieron presentes los gobernadores Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Vidal (Santa Cruz), junto a los intendentes Gustavo Sastre (Puerto Madryn) y Juan Raúl Martínez (Puerto Deseado).
En representación del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) asistieron su secretario general, Raúl Durdos, y los dirigentes Juan Navarro, Oscar Bravo y César Zapata.
Durante la reunión, tanto autoridades políticas como sindicales coincidieron en la urgencia de reactivar la actividad pesquera, debido al fuerte impacto económico que la parálisis provoca en las provincias y ciudades costeras. Sin embargo, más allá de esa coincidencia, no se anunciaron medidas concretas para atender la crisis.
Según trascendió, la única definición fue el compromiso de convocar a un nuevo encuentro la próxima semana, esta vez con la participación del sector empresario, que no fue incluido en la reunión del viernes.
En la mesa también se habló de posibles alivios fiscales para las empresas, pero cualquier medida en ese sentido escapa a la órbita de los funcionarios presentes, ya que implicaría decisiones del Ministerio de Economía.
La situación sigue estancada: las cámaras empresarias mantienen su decisión de denunciar parcialmente el Convenio Colectivo de Trabajo con el SOMU, mientras que el sindicato sostiene que no está dispuesto a discutir modificaciones en esa instancia. Así, el conflicto persiste sin señales de resolución inmediata.
Entre los marineros, el desencanto crece. Muchos esperaban que esta reunión, bautizada informalmente como la “Cumbre del Viernes 13”, diera paso a un acuerdo o al menos un principio de solución. Pero eso no ocurrió.
El comunicado oficial posterior al encuentro fue escueto y confirmó lo que ya era evidente: el conflicto continúa, y por ahora solo se promete seguir dialogando.



