Elías Ezequiel Notao, de 28 años, fue detenido en la madrugada del último lunes en el barrio 78 Viviendas tras un intento de robo que terminó mal: cayó al suelo cuando intentaba escapar con una bicicleta y terminó con fracturas en la pelvis y el brazo. Según una gacetilla de Fiscalía, su estado sería grave y existe riesgo de que quede con secuelas permanentes. Sin embargo, fuentes médicas consultadas sugieren que el cuadro no sería tan extremo como el que se difundió oficialmente.
El hecho ocurrió cerca de las 2:30 cuando el Centro de Monitoreo alertó a la Policía por un presunto robo en proceso. Al llegar, los efectivos encontraron al dueño de casa señalando un descampado donde, según dijo, se escondía el ladrón. Allí fue aprehendido Notao, quien tenía cerca una bicicleta que el denunciante reconoció como propia. La particularidad es que el detenido debería haber estado cumpliendo arresto domiciliario en el barrio Comercio IV por un expediente anterior.
Según la versión oficial, Notao habría trepado un paredón de más de cinco metros y sufrió una caída que le provocó “fracturas expuestas en la pelvis, una pierna y un brazo”, lo que lo dejó internado en terapia intensiva, bajo custodia policial.
Pero hay matices. Si bien el cuadro es serio, fuentes médicas señalaron extraoficialmente que no hay lesiones en la médula ni en la columna, lo que relativiza las versiones sobre una posible parálisis y en ningún momento fue internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Isola.
Tampoco se habría registrado una evaluación del cuerpo médico forense, y la Fiscalía se habría manejado únicamente con los informes preliminares del hospital.
No es la primera vez que Notao termina herido en un hecho delictivo. En un episodio anterior, al intentar entrar por la fuerza a una farmacia, sufrió cortes en el rostro y “perdió un ojo”. Aunque en realidad —detalle tragicómico si los hay— lo que perdió fue una prótesis ocular que ya usaba desde antes. La pieza fue encontrada por la Policía junto a él, cuando lo hallaron en el suelo.
Mientras la causa avanza, el caso deja en evidencia no sólo el derrotero casi absurdo delictivo de este joven, sino también la disparidad de las versiones sobre la evolución de la salud del detenido.


