La aparición de una cría de ballena franca austral sin vida en la segunda bajada de Playa Las Canteras, dentro del Área Natural Protegida El Doradillo, movilizó este domingo un operativo coordinado entre distintos organismos para resguardar el lugar y retirar el ejemplar en pocas horas.
El animal quedó a la vista alrededor de las 10 de la mañana y, antes de las 14, ya había sido retirado de la playa, evitando que la situación generara una mayor concentración de visitantes en uno de los sectores más concurridos durante los fines de semana.
De acuerdo con la información recabada, podría tratarse del mismo ejemplar que había sido observado flotando frente a Punta Flecha durante la jornada del sábado.
Mientras se organizaba el operativo, se montó un vallado preventivo para impedir el acercamiento del público. En esa tarea colaboraron estudiantes de la carrera de Guardafaunas de la Universidad del Chubut, quienes realizan una pasantía en el área protegida y brindaron información a los visitantes acerca de lo sucedido.
Posteriormente, y pese a las dificultades que presenta el acceso al lugar para el ingreso de maquinaria pesada, personal municipal coordinó el retiro del ejemplar junto a las áreas competentes, completando el procedimiento con rapidez y minimizando el impacto sobre el entorno y los visitantes.
Especialistas recuerdan que, aunque siempre generan tristeza, este tipo de hallazgos no constituye un hecho extraordinario ni alarmante. La muerte de algunas crías forma parte de los procesos naturales de una población de ballenas que cada temporada utiliza las aguas del Golfo Nuevo para reproducirse y criar a sus ballenatos.
En esta oportunidad, la rápida respuesta de guardaparques y de las áreas municipales permitió resolver la situación en menos de cuatro horas, priorizando tanto la conservación del área protegida como la seguridad de quienes recorrían el lugar.
La naturaleza tiene sus propios ciclos. Lo importante es que, cuando estos hechos ocurren, exista una respuesta rápida, respetuosa y coordinada para proteger tanto el ambiente como a quienes lo visitan.




