PUERTO PIRÁMIDES: CRECE EL MALESTAR POLÍTICO E INSTITUCIONAL TRAS EL CAMBIO EN LA COORDINACIÓN DE GUARDAVIDAS

La decisión del Ejecutivo municipal de Puerto Pirámides de desplazar al coordinador del cuerpo de guardavidas, Jorge Ciampoli, generó un conflicto gremial y un creciente malestar político en la localidad, en un contexto que distintos sectores describen como un “enrarecimiento del clima institucional”.

Ciampoli, quien se desempeñaba en la función desde hace más de 20 años, fue removido de su cargo de coordinación mediante una nota del Ejecutivo municipal, aunque continúa formando parte del cuerpo como guardavida. Desde el Sindicato de Guardavidas y desde sectores de la comunidad se señaló que la medida se adoptó sin instancias previas de consulta ni explicaciones públicas sobre los motivos del desplazamiento.

En su lugar, fue designado un guardavida proveniente de la ciudad de Rawson. La designación generó cuestionamientos por parte de vecinos y referentes gremiales, quienes objetaron tanto la falta de conocimiento del operativo específico de seguridad del balneario de Puerto Pirámides como antecedentes laborales ocurridos en otra jurisdicción.

En ese sentido, desde el Sindicato de Guardavidas recordaron públicamente que la persona designada participó la temporada pasada de un episodio de violencia con un bañista en Playa Unión, hecho que fue difundido por medios de alcance provincial y nacional. Sobre ese punto, el secretario general del sindicato, Adrián Escalante, aclaró que no corresponde al gremio evaluar situaciones judiciales o administrativas, pero sí advirtió que el antecedente generó rechazo social en la comunidad local.

“Se sacó a una persona con una trayectoria intachable y se designó a alguien sin experiencia como jefe de guardavidas en esta localidad, sin consultar al sindicato ni al propio cuerpo, como establece el convenio colectivo de trabajo”, expresó Escalante en declaraciones radiales.

Actualmente, el cuerpo de guardavidas de Puerto Pirámides está integrado por nueve trabajadores profesionales. Según el gremio, bajo la coordinación anterior se cumplían las condiciones previstas en el convenio colectivo, tanto en materia contractual como salarial y organizativa. Desde el sindicato manifestaron su preocupación ante la posibilidad de un retroceso en esos estándares laborales.

La situación derivó en una movilización y en reclamos públicos de vecinos, instituciones y referentes locales, quienes solicitaron que se revise la decisión adoptada por el intendente Jorge Perversi. Sin embargo, la medida no fue modificada y el jefe comunal no participó de la reunión convocada para abordar el conflicto.

El escenario político se tensó aún más tras la publicación de un texto firmado por la presidenta del Concejo Deliberante, Gabriela Bellazi, quien, sin mencionar nombres propios ni situaciones puntuales, realizó una serie de reflexiones sobre el ejercicio del gobierno en comunidades pequeñas. En el mensaje, subrayó la importancia del diálogo, la previsión de las consecuencias de las decisiones y advirtió sobre el riesgo de que instituciones esenciales queden atravesadas por disputas partidarias.

“El diálogo no es una opción, es una responsabilidad”, sostuvo Bellazi, y remarcó que revisar decisiones cuando generan conflictos “no es debilidad, sino fortaleza”. El texto fue interpretado en distintos sectores como una señal de distanciamiento político respecto del Ejecutivo municipal.

Vecinos de la localidad también expresaron su descontento y algunos sectores solicitaron públicamente la renuncia de la secretaria de Gobierno municipal, a quien responsabilizan por el manejo del conflicto y por el cierre de canales de diálogo.

No es la primera vez que Puerto Pirámides atraviesa una situación de estas características. Pobladores recuerdan un conflicto anterior vinculado a la conducción del hospital local, donde también se denunciaron decisiones adoptadas sin consenso y con fuerte impacto institucional.

Mientras tanto, el conflicto en el cuerpo de guardavidas permanece abierto y continúa alimentando un clima de tensión política y social que, según advierten distintos actores locales, podría profundizarse si no se generan instancias de diálogo y revisión de las decisiones adoptadas.

El conflicto fue abordado por el secretario general del gremio de Guardavidas Adrian Escalante : (AUDIO)

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