La medida rige por 15 días y alcanza a unos 49 trabajadores. La empresa deberá abonar el 100% de los haberes pese a la paralización de la actividad.
El sorpresivo cierre del casino de Esquel, operado por la firma Trewelyn S.A., derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo de Chubut, que dictó la conciliación obligatoria por el plazo de 15 días para encauzar el conflicto laboral.
La decisión busca frenar la incertidumbre generada tras el cese de actividades “por tiempo indeterminado”, que dejó a unos 49 trabajadores sin posibilidad de ingresar a sus puestos y con fuerte preocupación por la continuidad de sus fuentes laborales.
El secretario de Trabajo, Nicolás Zárate, confirmó que la medida retrotrae la situación y obliga a ambas partes —empresa y empleados— a abstenerse de tomar decisiones unilaterales durante su vigencia, con el objetivo de abrir una instancia de negociación.
Uno de los puntos centrales es la garantía salarial. Desde el organismo provincial se indicó que, mientras dure la conciliación obligatoria, la empresa deberá abonar el 100% de los sueldos, incluso sin prestación de servicios.
El cierre del casino tomó por sorpresa tanto al personal como a la comunidad de Esquel. Días atrás, los responsables de la firma convocaron a los trabajadores para comunicar la situación económica del establecimiento y comenzar a analizar posibles indemnizaciones.
En este contexto, se trata de una empresa con presencia en otras localidades de la provincia: Trewelyn S.A. es del mismo grupo empresario que opera el casino de Puerto Madryn, con sus dos salas en funcionamiento.
El escenario genera aún más incertidumbre si se tiene en cuenta que, hasta el momento, no existen registros de pedidos de quiebra ni de apertura de concurso preventivo.
La situación contrasta con el impulso que el casino había mostrado apenas un año atrás, cuando se relanzó con nuevas máquinas y propuestas de espectáculos para atraer público.
Cabe recordar que el establecimiento ya había atravesado un episodio conflictivo en enero de este año, cuando fue clausurado temporalmente tras detectarse la presencia de menores de edad en la sala de juegos, lo que derivó en sanciones y cuestionamientos.
Por ahora, el conflicto queda en suspenso mientras se desarrolla la instancia de conciliación, aunque la preocupación de las familias afectadas sigue latente ante la falta de certezas sobre el futuro del casino.


