En paralelo con el proyecto para la construcción de un parque fotovoltaico, Conarpesa avanza con otra iniciativa vinculada a su infraestructura productiva: la instalación de plantas de tratamiento de agua por ósmosis inversa en sus establecimientos de Puerto Madryn y Rawson.
El objetivo es que las plantas pesqueras puedan contar con una fuente propia de agua para sus procesos productivos, reduciendo progresivamente la utilización de agua de la red pública y, en el caso de Rawson, eliminando el actual traslado de agua mediante camiones cisterna.
Un aspecto importante del proyecto es que no se trata de una captación de agua de mar. El sistema toma agua de perforaciones realizadas dentro del predio. Debido a la cercanía con el mar, el agua de estas napas presenta características salobres y una elevada conductividad, por lo que debe ser sometida a un proceso de tratamiento mediante ósmosis inversa.
La documentación técnica elaborada para la planta de Puerto Madryn establece una capacidad de producción de hasta 8.000 litros de agua tratada por hora.
El sistema fue diseñado para trabajar con agua proveniente de perforaciones, con una alimentación de 14,5 metros cúbicos por hora, y contempla cinco perforaciones disponibles, con al menos tres funcionando simultáneamente.
El proceso incluye distintas etapas de filtración y tratamiento. El agua pasa primero por un sistema de prefiltración y microfiltrado y luego ingresa al sistema de ósmosis inversa, equipado con membranas de 8 pulgadas por 40 pulgadas. La recuperación teórica del sistema es del 55%, con una producción nominal de 8 metros cúbicos por hora de agua tratada.
La planta estará emplazada dentro de un contenedor marítimo de 40 pies especialmente acondicionado. La cotización realizada para Puerto Madryn contempla la unidad de ósmosis inversa, el sistema de filtración, el contenedor, las interconexiones entre los tanques y el sistema de ósmosis, además de los trabajos de montaje, puesta en marcha y capacitación.
La propuesta contempla también tanques de almacenamiento de agua cruda y tratada, sistemas de impulsión y el manejo del concentrado resultante del proceso. La documentación técnica establece que la disposición del concentrado deberá realizarse de manera continua, de acuerdo con las condiciones previstas para el sistema.
Desde la empresa señalan que la incorporación de estas plantas permitirá dejar de comprar agua mediante camiones y reducir la utilización de agua de red para sus procesos industriales.
En Rawson, además, el proyecto apunta a terminar con el actual esquema de abastecimiento mediante camiones cisterna.
Las dos plantas forman parte de un programa de inversión destinado a dotar a las instalaciones de Conarpesa de mayor autonomía en materia de abastecimiento de agua, al mismo tiempo que se busca reducir la demanda sobre el sistema público destinado al consumo de la comunidad.
De acuerdo con la cotización disponible para el proyecto de Puerto Madryn, solamente el sistema de tratamiento, filtración, contenedor, interconexiones, montaje y puesta en marcha representa una inversión cotizada de más de 105 mil dólares, sin incluir las obras complementarias, impuestos y otros trabajos a cargo de la empresa.
La iniciativa se suma así al conjunto de inversiones que Conarpesa viene desarrollando en sus plantas de Puerto Madryn y Rawson, con proyectos orientados tanto a la generación propia de energía como a una mayor autonomía en el abastecimiento de agua para la actividad productiva.



